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¿A dónde irán las golondrinas?

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De La Rueda de Perq
Por Flor María Vargas

En las últimas semanas hemos dado el último adiós a dos grandes amigos y muy queridos personajes de la cultura en Chihuahua, me refiero a Magdalena Chavira y Don Benjamín Tena Antillón. Como suele pasar a esta que escribe, la conmoción por su partida me ha ocasionado una especie de bloqueo que me ha impedido mencionarlos en este espacio. La sensación es la misma que cuando entre sollozos entonábamos “Las golondrinas” cada fin de cursos en la escuela primaria para despedir a los compañeros que quizás nunca volveríamos ver, pero que sobre todo significaba despedir una etapa de nuestras vidas que sería irrepetible. Hay una tristeza intangible en el ánimo, un leve pero prolongado dolor punzante en el corazón por las ausencias que no pueden resarcirse de ninguna manera, sentimiento ante el cual cobra sentido la canción de Silvio Rodríguez: “…Mi unicornio azul ayer se me perdió y puede parecer acaso una obsesión pero no tengo más que un unicornio azul, y aunque tuviera dos yo solo quiero aquel, cualquier información la pagaré, mi unicornio azul se me ha perdido ayer, se fue...”. Ausencia de amigos que, aunque no nos viésemos a diario, significaron algo importante en nuestras vidas.


Magdalena canta para todos.

Nos duele Magdalena a sus amigas porque era nuestro par; igual a nosotras en sentimientos, anhelos, gozos, desdichas y destino; porque era mujer y por el género debió sufrir lo que las demás y más aún; porque fue hija, hermana, esposa y madre y porque con su canto nos alumbró muchas veces el camino. Escucho su voz : “…cuando estoy triste lijo mi cajita de música, no lo hago para nadie, solo porque me gusta. Te espero, tu tristeza huele a ti y es menuda…” en una grabación única que ella personalmente puso en mis manos; la escucho y no puedo evitar el llanto. Con gran ingenuidad --o mucha soberbia-- pienso que canta para mí puesto que sabía perfectamente que me gustaba esta bella canción de José Pedroni . Magda se fue sin despedirse debido al encadenamiento de una serie de incidentes ocasionados por sus múltiples condiciones de vulnerabilidad: Por ser mujer sola, padecer una enfermedad mental y estar a merced de los depredadores de mujeres. Magda recibió una muerte que no merecía y ahora su voz ha quedado trunca, dejándonos en la orfandad de ella. Solo nos queda la indignación y con justicia pedimos el esclarecimiento de los hechos.

Lo que tengo bien claro es que Magda canta para todos, también para mí porque así lo necesito (como le dijo el cartero de Neruda), pero su canto es de todos quienes la quisimos.


Cuando un amigo se va

El 18 de febrero falleció Don Benjamín Tena Antillón, en su cama, rodeado de sus hijos, como corresponde a un hombre bueno que vivió largamente y tuvo la oportunidad de prodigarse en amor por el prójimo y sabiduría. Compañero y mentor de varios de nosotros, comunicadores que encontramos en Don Benjamín ejemplo, amistad y un gesto solidario permanente. Se le extrañará desde luego, pero creo que quienes convivimos con él podemos sentirnos privilegiados de haberlo conocido y aprendido de sus enseñanzas.

Nos duele la partida de Magdalena y Don Benjamín porque nos quedamos aquí… sin ellos.

Enviado por Flor María
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Edgar Allan Poe

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De La Rueda de Perq
Por Flor María Vargas



El pasado mes de enero se conmemoró el 200 aniversario del nacimiento de Edgar Allan Poe, uno de los más grandes literatos de los Estados Unidos de América, motivo por el cual se celebra en todo el mundo. Heredero del romanticismo, recaba en su creación literaria la iconografía típica de la escuela romántica, la necrofilia, la inclinación por los temas góticos, los ambientes fantásticos. El mismo Allan Poe fue un personaje controversial cuya vida estuvo plagada de vicisitudes a causa de su origen, la orfandad temprana, su genialidad, una educación contradictoria y su adicción al alcohol. Recreó el género gótico y prácticamente fue el iniciador del género policiaco. Algunos lo consideran el mayor poeta en lengua inglesa de su generación. De hecho su influencia fue inmediata en todo el mundo. El poeta francés Baudelaire se considera su discípulo; el inglés Connan Doyle crea a Sherlok Holmes inspirado en el Dupin de Poe; el estadounidense Lovecraft da continuidad a la línea gótica en una vertiente fantástica; en América Latina destacan el nicaragüense Rubén Darío y los argentinos Jorge Luis Borges y Julio Cortázar; este último: biógrafo y traductor. Solo por mencionar algunos de los escritores que le sucedieron, ya que su impronta se extiende de manera ilimitada a través de expresiones masivas de la cultura como son el cine, la radio y la televisión.

Los méritos del escritor son enormes, sobre todo porque logra desentrañar la esencia psicológica en la literatura. Dentro de los géneros negros advierte que el efecto de horror como recurso de verosimilitud emerge del subconsciente del lector antes que de la trama. En otras palabras: el texto literario despierta aquellos temores internos generalmente adormecidos que llevamos en el inconciente y que se traducen en ansiedad, pánico, paranoia. El verdadero horror no viene de agentes externos, sean fantasmas, alienígenas, vampiros o monstruos, sino del interior de los personajes. Así es como el escritor encuentra los hilos conductores de sus narraciones en sentimientos como la culpa en El corazón delator, la ignorancia en Los crímenes de la Rue Morgue. También, por ejemplo, según Poe la maldad no está en los otros, como en William Wilson, sino en uno mismo, lo que finalmente provoca la autodestrucción.

Pienso en esto mientras recapacito en aquellas situaciones de la vida cotidiana que inadvertidamente nos mantienen en estados de horror suscitados a veces de manera deliberada. Por ejemplo: La persona que es acosada sexualmente en su lugar de trabajo por algún superior, aunque en teoría puede salirse de ese círculo vicioso, en realidad no puede ni siquiera denunciarlo. Al menos así me lo describió una amiguita que sufrió los continuos acosos de su jefe. Ella, una muchacha guapa, brillante, muy joven, que tenía que soportar las inoportunas “visitas” del sujeto, a deshoras, cuando sabía que estaba sola en su casa, para invitarla a tomar un trago, al cine o lo que se le ocurriera, sin que ésta pudiera ni siquiera pedir ayuda pues simplemente no sabía qué hacer. Así que no quedó más remedio que renunciar, lo cual, desde cualquier punto de vista es injusto.

Las víctimas de este y otros tipos de acoso sexual suelen sufrir de manera inenarrable, ni Edgar Allan Poe lo podría describir. Regularmente la víctima de acoso sexual-laboral manifiesta un estado cercano a la paranoia relacionado con una culpa ficticia por haber provocado al acosador; pierde peso, se enferma, tiene dificultades para concentrarse, comete errores, sufre además el muy tangible peligro de perder el empleo, y por ende baja su productividad. ¿Y los acosadores? Bien, gracias.

El tema da para mucho, ya es tiempo de que se castigue efectivamente este tipo de delito y de que existan acciones para evitarlo en los ambientes laborales, sea por la vía de la capacitación o por la de la penalización, o ambas, pero ya. ¿Usted, qué opina?

Enviado por Flor María
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Grafología

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de La Rueda de Perq

por Flor María Vargas



Vaya esta columna para recordar a don Joaquín de la Fuente, insigne poeta, educador visionario y uno de los más doctos grafólogos que ha existido en la historia de esta extraordinaria ciencia en Chihuahua. Palmorence de origen, el Profr.de la Fuente fundó el que fuera uno de los más prestigiados centros educativos de su época, el Instituto Comercial, y desde ahí contribuyó a formar a no pocas generaciones de estudiantes de educación media. Esta que escribe formó parte de la planta docente de dicha institución durante tres años.

En más de un sentido, aquella estancia en el “Comercial” fue aleccionadora y extremadamente formativa para mí. Si bien no fueron mis comienzos en la docencia, si los que me ayudaron a definir competencias que luego me serían muy útiles en el ámbito de la educación, sobre todo en el diseño de materiales educativos.

De don Joaquín, tengo que decirlo, siempre admiré esa especie de convicción poética que lo animaba a ser congruente con sus ideas aunque estas parecieran descabelladas para mucha gente, así como la misteriosa fuerza espiritual que lo rodeaba en todo su hacer y que le ayudaba a salir con bien de cualquier tipo de escollos.

Con frecuencia teníamos largas charlas en las que me explicaba aspectos de su trabajo como grafólogo. Gracias a su intervención, en Chihuahua se resolvieron una buena cantidad de conflictos legales y uno que otro caso criminal. Seguramente sus descendientes guardarán por ahí algún nutrido racimo de anécdotas.

Por esos años le llevé un documento firmado por el director de la empresa donde yo estaba empleada, un licenciado Domínguez quien con ingenua soberbia había mandado imprimir cheques más grandes porque en los de tamaño estandar no le cabía completa la firma. Desde luego había sido el hazmerreír de sus subalternos que vieron en ello un gesto de humor involuntario.

Don Joaquín revisó la firma y comentó que, a juzgar por su dimensión y los trazos, el sujeto manifestaba una personalidad tendiente a la megalomanía que en realidad ocultaba una fuerte inseguridad en su persona y desconfianza hacia los otros que se traducía en conductas de extrema crueldad, seguidas de fuertes crisis de conciencia y arrepentimiento que sin embargo no podía demostrar por no delatarse.

Me sorprendí enormemente por la exactitud en la descripción de la forma de ser del ya mencionado licenciado Domínguez y desde entonces me quedó la convicción de que la firma dice mucho más de alguien, quien sea, que cualquier análisis psicoanalítico. ¿Ustedes creen? Se los dejo a su criterio.

Agradecimientos
La vida me ha dado varias lecciones interesantes. Una de ellas es que, como ya lo he dicho antes, no existe gremio más solidario que el de los periodistas. Por ello agradezco aquí a los amigos de El Cántaro, Bien Informado, Otras Noticias y La Opción de Chihuahua, su interés por difundir el contenido de esta sección. ¡Vaya un abrazo de agradecimiento para ustedes!

Enviado por Flor María
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Los Sapos

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de La Rueda de Perq

Por Flor María

Con toda su fealdad, los sapitos también son animalitos de dios, decía mi bisabuela por lo regular investida de un gran espíritu franciscano. Así es, no obstante su asquerosa babosidad y fea apariencia, los sapos han inspirado leyendas, cuentos, chistes y no pocos refranes populares.

Los sapos tienen su lado romántico, si no me creen imagínense que están con su pareja una noche de luna llena en primavera, a la vera de un estanque, escuchando el concierto amoroso de los sapos. ¿No le dan ganas? La poética popular ha hecho del sapo uno de sus íconos del amor desgraciado, porque eso de ser tan poco agraciado físicamente y tan enamorado, solo se compensa cantando del ronco pecho de’sas de amor y contra ellas. Recuerden esa bella canción titulada:

El Sapo Cancionero
Estilo: Zamba
Autor : Jorge Chagra
Música: Nicolás Toledo
Interpretan: Los Chalchaleros



Y la que interpretan mis queridos amigos Carlos Castillo y Jesús Bell:

Puede ser
Autor: Héctor Méndez
Interpreta: Oswaldo Alejandro



(Mmm, qué romántico).

De cine, cuentos y refranes.

El cuento más popular es el del príncipe que por un hechizo había sido convertido en sapo pero que al ser besado por una bella chica recuperaba su personalidad y guapeza. Aquí la lección era que no importaba la apariencia si a través de la bondad hasta un feo sapo podía convertirse en un príncipe azul. Desafortunadamente, contrario a la fantasía del cuento romántico, para muchas mujeres la experiencia resultó al revés, una vez que se besaba al bello príncipe este se convertía en el verdadero sapo asqueroso que llevaba dentro.

La peor de las historias es la fábula del sapo buena onda que le dio su lomo al alacrán para cruzar una corriente creyendo que en agradecimiento este no le habría de hacer nada, sin embargo, el alacrán utilitarista y manipulador, una vez logrado su propósito y viéndose a salvo del otro lado del río, el enterró su aguijón venenoso y riéndose del sapito le dijo: Nunca debiste confiar en un perverso venenoso como yo, bai… (¿Dónde lo he vivido, dónde?)

En cuanto a refranes de sapos, estos abundan, aquí menciono algunos: De acuerdo el sapo es la pedrada; qué culpa tiene la estaca si el sapo salta y se entrampa; p’alante salta el sapo aunque le saquen los ojos; sigue creyendo que porque el sapo brinca es de caucho; sapo que sale a la carretera, agua espera; en abril setas mil y en mayo puro sapo; a callarse ranas que va a predicar el sapo.

Lo más inusitado de las ficciones donde intervienen sapos: La lluvia de sapos al final de la película “Magnolia” de Paul Thomas Anderson. La milagrosa caída de los anfibios, ocurrida en el clímax de la historia, trastorna el curso de la narración de una manera abrupta, haciendo quedar atrás la vorágine desencadenada de los hechos y ayudando a los personajes a recuperar la serenidad hacia un desenlace armónico. ¿Cuántas veces hemos deseado que caiga una lluvia de sapos que nos saque de algún angustioso trace?

Enviado por Flor María
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La Quedada

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"Acrylic on cardboard" representación de Amaranta Buendía -Cien Años de Soledad- de Gabriel García Márquez.
(La encontré aquí pero no mencionan al autor)

De La Rueda de Perq

Por Flor María Vargas

Antaño, en todas la familias había tías reconocidas como “señoritas quedadas”; mujeres que habían alcanzado la edad madura sin haber estado casadas, ni habían tenido hijos. Solteronas, pues. Por lo regular se les tachaba de amargadas y/o extremadamente religiosas, puesto que no teniendo una familia propia desahogaban sus afanes en atender las cosas de la iglesia y de los curas. Ellas se defendían diciendo que preferían quedarse a vestir santos que a desvestir borrachos. Como sea, la “señorita quedada” era una institución familiar insustituible, puesto que eran estas solteras las que con frecuencia se hacían cargo de los padres ancianos, hermanos abandonados y hasta de los sobrinos huérfanos. Tal institución social debe tener sus orígenes en la vestales, aquellas mujeres célibes que en la Roma antigua se dedicaban a cuidar los templos de Vesta, la diosa del fuego sagrado. Las vestales, siendo aún niñas impúberes, eran seleccionadas de entre las familias más respetables de la ciudad y llevadas al templo donde debían permanecer célibes durante treinta años. Solo que mientras las vestales eran muy respetadas, casi adoradas como diosas, las señoritas quedadas de nuestra institución familiar judeocristiana, son despreciadas por no tener “hombre”. Bueno, es un decir, porque ahora me asaltan las dudas de si todas esas sufridas “quedadas” realmente fueron castas. Como sea, la quedada ha sido motivo de escarnio, burla, manipulación y discriminación de múltiples formas.

En contraparte, la señorita quedada ha sido reivindicada inspirando memorables personajes literarios; uno de estos personajes, entre los más bellos, se encuentra Amaranta Buendía, creada por la genial pluma de García Márquez en “Cien años de soledad”, aquella que se ocupó los últimos años de su vida a bordar su mortaja y recordar el amor perdido, mal juzgada por sus propios como estéril, fría y seca, mientras que en realidad era un eje importante para contener el desbordamiento de su extraordinaria estirpe, tal como lo comprendió Úrsula, la madre, al final de su vida.

Enviado por Flor María junto con otros temas:

El dolor de fin de año
Mensajes fraternos
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La Rueda de Perq

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Por Flor María Vargas

No se si congratularme, por ser una mujer chihuahuense, o enfadarme, por lo mismo, pues en esta semana dos coterráneas recibieron, una en México, la otra en España, sendos reconocimientos por sus aportaciones a la defensa de los derechos humanos de las mujeres de nuestra entidad. Me congratulo, desde luego y además con mucho orgullo por el Premio de los Derechos Humanos entregado el 11 de diciembre en Los Pinos a mi amiga Esther Chávez Cano por su labor en Casa Amiga Centro de Crisis de Ciudad Juárez y por el que le fue entregado en Madrid España a Marisela Ortiz, coordinadora de la organización "Nuestras hijas de regreso a casa", este pasado 13 de diciembre.

Esther Chávez Cano

La periodista Esther Chávez Cano, nos consta, se entregó a la causa de los derechos de la mujer desde la trinchera del Grupo 8 de Marzo, con una sensibilidad que la llevó a convertirse, de facto, en la vocera ante los medios internacionales de los reclamos que hacía la sociedad juarence frente a la embestida feminicida. Nunca fue una posición cómoda, de ninguna manera, pues ha tenido que afrontar situaciones en extremo delicadas, llegando a ver amenazadas su integridad física y moral en muchas más de una ocasión. Funda el Centro de Crisis Casa Amiga, verdadero ejemplo a seguir por ser el único en todo el norte de México, donde ha mantenido, con admirable firmeza, una postura de servicio irrestricto a las mujeres, niños y niñas que han sufrido algún tipo de violencia sexual o doméstica.

Nuestras Hijas de Regreso a Casa

Por su parte y a la par, Marisela Ortiz representa a la sociedad organizada a raíz de la tragedia que han vivido cientos de familias de Ciudad Juárez, cuyas hijas no han regresado a casa cuando se les esperaba, habiendo sido víctimas de feminicidio. Nuestras hijas de regreso a casa es, pues, una figura retórica que se erige como símbolo del inmenso dolor que provoca la pérdida de las vidas de cientos de mujeres jóvenes, de la indignación colectiva por la falta de justicia y el imperio de la impunidad, pero contiene también un mensaje esperanzador que trasciende más allá tocando los corazones de todo el mundo. Sobre todo, se trata de la expresión organizada de una sociedad lacerada por la violencia, que de este modo establece sus propios caminos para seguir existiendo como tal antes que dejarse someter por la desintregación social.

La concurrencia de ambos acontecimientos, el de Los Pinos y el de Madrid, se constituye en un motivo de aliento para las mujeres y los hombres comprometidos con las causas de la vida y de la paz. Sin embargo resulta desalentador –aquí viene el enfado—el poco eco y la casi nula difusión que mostraron los medios locales, afanados tal vez en levantar la nota del ejecutado del día y la cantidad de casquillos repercutidos que se encontraron en el lugar, antes que destacar aquellos esfuerzos emergidos de la ciudadanía. ¿O será que causan escozor entre algunos niveles de gobierno?

Queja del género

Así mismo, resulta enfadoso darse cuenta que, a pesar de los esfuerzos, los años de lucha, las constantes denuncias, las mujeres seguimos padeciendo múltiples formas de discriminación, ganamos menos que los hombres por igual trabajo, se nos conceden menos oportunidades de negociación, se sigue presentando el acoso sexual en los ámbitos laborales, nos regatean nuestros derechos ciudadanos continuamente en los mismos partidos políticos que militamos y seguimos siendo víctimas de la violencia de género en nuestros entornos familiar, laboral y social.

Mujer, casos de la vida real.

Hay historias que de no ser porque tienen visos trágicos podrían ser bastante cómicas, como la de Helena y Chelito que se conocieron en medio de una situación adversa. Helena trabajaba en una dependencia del gobierno cuando en una ocasión un sujeto la abordó en el elevador. Después del buenos días le dijo: La he estado admirando de lejos y tengo una curiosidad: ¿Qué hay detrás de las bolsitas superiores de su blusa? Ante semejante comentario Helena enrojeció y muy seria salió del elevador en cuanto pudo. Cual no sería su sorpresa cuando unos meses más tarde, con motivo del cambio de administración sexenal, el tipo del elevador fue presentado como el nuevo director de la dependencia. ¿Sobre qué méritos? Los de ser amigo del de arriba. De inmediato le llamó y le expresó su intención de hacerla jefa de departamento, quesque para ayudarla a brillar con toda la luz que la iluminada, y enseguida le ofreció hacerla vocera oficial del organismo. Claro que, agregó, será necesario que su oficina esté cerca de la mía y tendremos que viajar juntos por lo que pronto la gente va a pensar que somos amantes ¿Está de acuerdo? Helena recapacitó: Efectivamente sabía que tenía la capacidad y experiencia suficientes para tomar el puesto que le ofrecían y además se lo merecía, pero eso de que fueran o parecieran amantes pues…como que no. --Voy a pensarlo-- le contestó para ganar tiempo. Pasaban las semanas y cada vez que el señor insistía ella le daba largas poniendo más condiciones, sobre todo las de conducta el sujeto, ya que era evidente la falta de probidad del hombre. El episodio concluyó cuando el jefe la mandó retirar de su cargo de una manera afrentosa y le pidió entregara el puesto a una nueva contratación: Consuelo, quien era una bien intencionada mujer, joven, guapa y madre soltera que necesitaba empleo con urgencia, la que sin pensarlo mucho tomó la oferta. Así fue como Consuelo, Chelito para los amigos, terminó siendo la vocera del organismo y la más fiel seguidora de su jefe; tuvo su oficina enfrente y le acompañó a todos los viajes de comisión. Se veían muy armónicos hasta que, luego de un tiempo comenzaron a notarse rispideces entre ambos. Una sospechosa pancita asomaba de entre las ropas de Chelito y el hombre –al fin rajado como todos los machos—no quiso reconocer la paternidad del ser que venía en camino, sino por el contrario la acusó de querer comprometerlo siendo él casado e inocente (¿?). El sujeto la despidió sin consideración a su estado. Por solidaridad femenina las dos mujeres terminaron siendo amigas y hoy se ven de vez en cuando. Ah! que retonta mi Chelito, le dice Helena, cómo fue que te dejaste engañar, así son estas alimañas, en cuanto tienen algo de poder, además de hostigadores se hacen más rajuchis; desde luego Chelito ganó el pleito laboral y tiene a su Consuelito, una preciosa niña igualititita a su padre, aunque espero que sea nada más en lo físico.

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Enviado por Flor María Vargas

La Rueda de Perq

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Por Flor María Vargas

Amistad con Cuba

El amor por Cuba y su pueblo nos nace desde José Martí. ¡Quién no recuerda aquellos Versos Sencillos! :
Yo soy un hombre sincero
De donde crece la palma
Y antes de morirme quiero
Echar mis versos del alma
Yo vengo de todas partes
Y hacia todas partes voy
Arte soy entre las artes
En los montes, monte soy
O aquellos de
Cultivo una rosa blanca
En Junio como en Enero
Para el amigo sincero
Que me da su mano franca
Y para el cruel que me arranca
El corazón con que vivo
Cardo ni ortiga cultivo
Cultivo una rosa blanca
Versos que aprendimos de memoria desde la tierna infancia luego de leerlos en los libros de texto de primaria. (Siempre me cautivaron y casi puedo visualizar las ilustraciones maravillosas que los acompañaban en esos añorados libros, los esenciales donde aprendimos la lectura.) Con más justeza debo decir que la amistad y complicidad entre ambas naciones tiene un carácter histórico gracias al origen común. Mancuerna que se ve ampliamente reflejada, entre otras manifestaciones de la cultura, en la literatura. Está el caso de los personajes surgidos de la inventiva de Alejo Carpentier en su novela “Concierto Barroco” –por cierto excelente— en la que un mexicano mestizo adinerado y su siervo negro cubano viajan juntos a Europa donde causan gran asombro, uno con su grandilocuencia nata y otro con su inequívoco talento musical. Van, cual amables conquistadores, para dejar honda huella en las costumbres y en la artes del viejo continente. Con ellos llevan el chocolate, la plata, una gastronomía deliciosamente mestiza, los ritmos afroantillanos y la triste historia del emperador Moctezuma, Cortés y la Malinche. En resumen: Cuba nos llega al alma por distintos motivos.


Llueve sobre mojado




Si bien la Isla ha resistido durante décadas la violencia del vecino país del norte, violencia disfrazada de bloqueo económico, dejando bien clara la capacidad de resistencia y sobrevivencia heroica del pueblo cubano, hoy en día atraviesa por una tragedia de medidas catastróficas luego de haber sufrido la embestida de la naturaleza en dos ocasiones. Urge el apoyo. Nosotros, estimados lectores, solamente hemos visto lo mínimo y es terrible, imagínense lo que pasa en la Isla , tan desprotegida, tan expuesta. La Casa de la Amistad con Cuba, integrada por entusiastas simpatizantes de Cuba, está convocando a los interesados para que hagan sus aportaciones a la cuenta número 00444054008 de BBVA Bancomer a nombre de María del Rosario Ibarra de la Garza.


Blogs


Agradezco a los amigos del Taller de Música Popular El Cántaro de Ciudad Juárez por haber subido la Rueda de Perq a su blog (http://tallercantaro.blogspot.com) y les anuncio que debido a la insistencia de amigos y lectores por fin se activó una página blog para la columna. Si ustedes desean releer los textos publicados de noviembre a la fecha, pueden ingresar a la dirección http://laruedadeperq.blogspot.com.

Con un ¡Hasta siempre! Me despido.

Enviado por Flor María Vargas

Comentario:
Desde aquí enviamos un saludo y una calurosa felicitación a Flor y sus lectores por el nuevo blog La Rueda de Perq. Reciban un abrazo !!!

La Rueda de Perq

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Miguel Ángel, Víctor Hugo y Carpinteiro

Por Flor María Vargas



Miguel Ángel Giner fue un personaje extraordinario. Nos conocimos muy jóvenes, andábamos quizás en los veinte cuando él se aparecía de vez en cuando por mi casa. Yo estudiaba Letras, él estudiaba Psicología. Fue siempre amabilísimo, pero más que eso tenía una gran cualidad, todo le parecía digno de su atención. Se asombraba con alguna conversación, un libro, una canción, una idea y se enternecía con el recién nacido Daniel Espartaco que dormitaba en la cuna. Me daba la impresión que hasta las plantas de la ventana, la lámpara del comedor, el sillón improvisado de la sala, todo le era maravilloso. Desde luego era un soñador, un idealista como lo éramos todos a esa edad. Terminó la carrera y un día se marchó de la ciudad, no volvimos a saber de él hasta que regresó enarbolando la causa de Rita Quintero, la rarámuri que encontró interna en un siquiátrico de Kansas, EU. La historia de Rita, así como la lucha que emprendió Miguel Ángel para hacerla regresar a Chihuahua, quedó plasmada en la obra de nuestro querido Víctor Hugo Rascón “La mujer que cayó del cielo”. Miguel Ángel y Víctor Hugo sellaron entre ellos una amistad histórica, no sólo porque ambos fueron de esos personajes cuyo paso por la vida nunca quedará en el olvido, sino porque dieron nacimiento a uno de los más contundentes discursos dramáticos del siglo XX en la obra ya mencionada, cuyo trasfondo, más allá de la anécdota de por si heroica, tiene que ver con varios de los temas existenciales de nuestra Era: la otredad, la heterofobia, el etnocentrismo, la incapacidad para comprender y respetar al otro, la ignorancia de lo que no nos es propio, la discriminación hacia los ilegales, los indígenas, los enfermos y las mujeres en un mundo dominado por el poder, el imperialismo económico y el colonialismo cultural. Miguel dejó este mundo hace algunos años, siendo joven aún. Víctor Hugo falleció hace solo un par de meses. Hoy en día, en el montaje dirigido por Barclay Goldsmith, el actor Víctor Carpinteiro da vida al personaje de Miguel Ángel. Entre sus vivencias, hace un par de días narró a esta que escribe el impacto que le produjo conocer al hombre real y tener que autoasumirse como un actor que re-crea a un personaje, es decir que lo hace verosímil sin ser aquel. De igual modo describió el inconcebible dolor que le causó tener que representarlo el mismo día de su muerte. Concluyo que en estos efectos radica la magia del teatro y el dramaturgo Víctor Hugo lo sabía muy bien. El texto dramático y la representación escénica ante un auditorio hacen que los simples hechos del argumento –que pueden o no estar basados en hechos reales-- trasciendan hacia el plano de lo filosófico a través de la ficción. Por ello el teatro, el buen teatro, nos debe hacer pensar.

Nota de contexto: Mientras escribo esta columna escucho a Billy Hollyday, tan jazz, tan negra, tan sensual. Gracias vida por darme la oportunidad de disfrutar de la belleza de la música.


Mujeres de Lucha

Por Flor María Vargas



Hace unos días se anunció el nombre de la ganadora del Premio María Luisa Reynoso de este año, nada menos que mi amiga Irma Campos Madrigal. Con ello se empatan dos personajes relevantes para la causa de los descastados, los niños, los trabajadores y las mujeres. María Luisa Reynoso que navegó durante décadas con la problemática de los niños en situación de vulnerabilidad extrema por orfandad o abandono que eran recogidos en el amoroso seno de la Granja Hogar de Niños. María Luisa Reynoso y esta servidora coincidimos en una reunión con motivo de la firma de convenios entre Gobierno del Estado y la organización que representaba en ese tie mpoGilberto Rincón Gallardo. Tardaba en comenzar el evento lo cual nos dio tiempo de charlar, y me dijo –Oye qué bueno que tenemos tiempo de platicar. Mira, tú me ves como religiosa pero en realidad soy una mujer de lucha. He luchado mucho. Abracé la causa de los niños necesitados a pesar de no tener apoyos. Quiero que oigas mi historia-- . Me dejó tan vivamente impresionada ese día que pensé entablar una entrevista posterior, no se pudo, falleció menos de una semana después. No obstante concluí que, independiente de su religiosidad, la Reynoso era una mujer de Lucha, igual que nuestra Irma Campos. Felicidades Irma.


La historia del gallo colorado
Por Flor María Vargas



Si el síndrome del espejo mágico es terrible para quien lo detenta y más para quién lo padece indirectamente, el síndrome del gallo no lo es menos. Ahí les va una historia:

Allá en su rancho mi abuela María, una mujer sencilla de pueblo, era orgullosa propietaria de uno de los gallineros mejor instalados de los alrededores. Era un espacio grande y de sólidas bardas de adobe, cerrado de modo que las gallinitas no se salieran del corral. Decía ella que para que no anduvieran entre inmundicias. Diariamente les llevaba su maíz quebrado, purina y las tortillas y sopitas que sobraban de la comida. Las conocía a todas y cada una por sus características y hasta nombre les tenía: la pinta, la negra, la colorada, la búlica, la copetona, la cucha, la gritona; en fin, las amaba, cuidaba y alimentaba con esmero para que hubiese todos los días suficiente huevo fresco y carne de pollo o de gallina para las fiestas.

En aquel gallinero había dos grandes higueras, una blanca y otra negra, que desde luego daban abundantes higos, tantos que se caían solos y servían también de alimento a las gallinas. En tiempos de cosecha los nietos nos andábamos todo el día asomando al gallinero porque queríamos comer de aquella dulcísima fruta; muchas veces sin animarnos a entrar porque el gallo colorado, dueño y señor del lugar, apenas nos veía poner un pie adentro se nos lanzaba encima a picotados y kikirikis y clocloclos. En verdad aquel animal era temible, no sólo era un aguerrido guardián de su territorio sino también un cruel tirano de sus gallinas, las traía “juídas” y ay de aquella que no se rindiera, la agarraba a picotazos en la cabeza hasta que la atrevida se echaba y pum requete pum… el gallo cumplía con su cometido.

El gallo reinó en el gallinero durante años, prácticamente toda nuestra infancia, plagando nuestro anecdotario familiar de historias relacionadas con el gallito valentón, de las corredizas que nos ponía y de las mil y una estrategias que inventábamos para evadir su animal vigilancia. Ya entrada la adolescencia regresé durante unas vacaciones a casa de los abuelos y me enteré de la desaparición del gallo. Lo mataron las gallinas --me contó mi abuela-- un día, como si se pusieran de acuerdo, entre todas lo picotearon hasta dejarlo lacio y así se anduvo un tiempo hasta que colgó el pico. Triste fin el del gallito.

El complejo del gallo

Con esta inocente historia se puede ilustrar el complejo del gallo. Hay hombres que se sienten el gallo del gallinero, esposos de todas la gallinas, papás de todos los pollitos y dueños del territorio y hasta de las higueras. Solo que en ese afán se les va la vida.
La moraleja es que por muy espolonudo que se sienta y muy kakareador que sea el gallo, todo es que las gallinas se organicen para que le den en la torre.

Epílogo:

Tanto que me diviertía el tartamudo gallo Claudio con sus tarugadas, ahora lo veo bastante sospechoso

Enviados por Flor María Vargas